Esta ha sido una de esas habitaciones en las que me sentí totalmente cómoda. La madre de Lucía, Josefa, estaba sentada en el sofá tapada con una sábana y tenía entre sus piernas a su bebé con un «body» que decía «I love mum». Lucía no tenía más de 30 horas de vida cuando la ví. Estaba plácidamente dormida. Aún no había recibido su primer baño. Durante la sesión no se la oyó ni un momento, estuvo todo el rato dormida. La sonrisa de Josefa, su mirada y el sueño profundo de esta preciosa bebé hicieron de ésta una sesión única.





Cada vez que veo estas fotos tengo un recuerdo tan bonito de esa primera foto en familia que nos hiciste, de esa dulzura que desprendes y de esa profesionalidad…desde entonces en todos nuestros acontecimientos importantes estás tu. Gracias Sandra por aparecer ese día en la habitación del hospital y enamorarnos.
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